Mar 04, 2016 Artículos Médicos

¿RONCAS? pues tienes Apnea Obstructiva del Sueño Destacado

El ronquido sucede cuando se obstruye el libre flujo de aire a través de los pasajes existentes en la parte trasera de la boca y nariz. Esta es la parte que puede obstruirse de las vías respiratorias en donde la lengua la garganta superior coinciden con el paladar blando y la úvula o campanilla. Cuando estas estructuras chocan las unas con las otras y se produce una vibración durante la respiración, se genera el ronquido. Los roncadores tienen, al menos, algunos de los siguientes problemas: 

• Pobre tono muscular en los músculos de la garganta o la lengua.
•Un excesivo desarrollo de los tejidos de la garganta.
•Una excesiva longitud del paladar blando y de la úvula.
•Obstrucción de la nariz.
•Alteraciones en la forma del maxilar.
•Obesidad.

Alrededor del 45% de los adultos normales roncan, al menos ocasionalmente, y 25% son roncadores habituales. El ronquido problemático es más frecuente los hombres y en las personas con sobrepeso, y usualmente empeora con la edad.

¿Es grave el ronquido?
Socialmente lo es. Es una disfunción en la vida familiar. El roncador se convierte en objeto de ridiculización y puede ser causa de que otros habitantes de la casa se sientan molestos, llegando ocasionalmente, a producirse rupturas matrimoniales, ala vez que las molestias generan malestar entre quienes soportan los ronquidos. Los roncadores no son agradables en habitaciones compartidas durante vacaciones o viajes de negocios.
Médicamente también lo es. El ronquido distorsiona los modelos del sueño del propio roncador y hacen que el sueño no resulte reparador. Además los grandes roncadores tienden a tener una tensión arterial más elevada que los no roncadores y a una edad más temprana.

La más exagerada forma de roncar en la conocida como Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño, cuando el sonoro ronquido es interrumpido por frecuentes episodios de cese de respiración. Deben considerarse importantes si estos episodios se prolongan durante más de 10 segundos cada uno y se producen más de siete veces por hora. Es el médico el que, en estos casos, puede recomendar un estudió en un laboratorio del sueño para determinar y evaluar este síndrome.

Los pacientes con Apnea Obstructiva del Sueño pueden experimentar entre 30 y 300 sucesos por noche y la mayoría de ellos permanecen más de la mitad del tiempo en que duermen con bajos niveles de oxígeno en la sangre. Durante los episodios de obstrucción, el corazón debe bombear con más esfuerzo para que la sangre circule más rápidamente. Esto es causa de latidos irregulares y, tras varios años, conduce una hipertensión arterial y en agrandamiento del corazón con insuficiencia cardiaca y riesgo de muerte súbita.

El efecto inmediato de la baja concentración de oxígeno en la sangre es que las personas duermen en un estado muy superficial del sueño y tensando sus músculos para tratar de abrir las vías respiratorias y permitir el paso de aire a través de la laringe. Incluso los roncadores con graves apneas no son conscientes de ello y es el estudio del sueño el que descubrirá su existencia, este se llama Polisomnografía y consiste en medir la respiración, oxigenación sanguínea, frecuencia de ronquidos, intensidad, duración y frecuencia de las apneas (Falta de respiración), frecuencia cardiaca y presencia de arritmias, posición del cuerpo al dormir y algunos otros parámetros durante las horas del sueño, con lo que se puede, no solo hacer el diagnóstico de la enfermedad sino medir su intensidad y evaluar el riesgo inminente.

Este estudio puede hacerse en un laboratorio del Fisiología del sueño o con dispositivos portátiles, estos últimos tienen la ventaja de permitir a la persona dormir en su propia cama en lugar de acudir al laboratorio del sueño donde no siempre se obtiene el mismo patrón de sueño que en el ambiente habitual donde la persona duerme.
Las personas afectadas de Apnea Obstructiva del Sueño pasan gran parte de las horas de su sueño en fases poco profundas, las cuales no son reparadoras y no proporcionan una relajación adecuada. En consecuencia, se levantan poco frescos y cansados, frecuentemente están irritables o con tendencia a la depresión, otros síntomas son dolores de cabeza, boca seca, dificultad para concentrarse, bajo rendimiento en escuela o trabajo, sudoración excesiva durante el sueño, la pérdida de memoria es también habitual y se hallan somnolientos parte del día. Pueden dormirse conduciendo al trabajo o incluso en este, además pueden presentar trastornos en la actividad sexual, como baja del deseo sexual e incluso impotencia.

De hecho muchas de las muertes por accidentes automovilísticos sobre todo en carreteras tienen que ver con el Apnea Obstructiva del Sueño, como causa subyacente del accidente al provocar somnolencia. De acuerdo a estudios recientes, más de la mitad de los conductores estadounidenses han manejado estando adormecidos y del 20 al 30 por ciento se han quedado dormidos al volante. Muchos también dicen que al sentirse adormecidos conducen más rápidamente, pierden la paciencia y se agitan. Se estima conservadoramente que cada año ocurren 100,000 accidentes causados por conductores soñolientos, provocando más de 150.000 muertos y 71,000 heridos.

Dr Antonio Javier Vélez Rosas Neumólogo


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