Mar 26, 2016 Artículos Médicos

PIERDE PESO Y GANA SALUD

PERDER PESO Y GANAR SALUD

Por: Dra. Guadalupe Peyrano Luna

Médico y Lic. en Nutrición

Citas: 241 2802

Comer cinco comidas al día es aconsejable o no tiene trascendencia en el peso del individuo? ¿Adelgazan las dietas ricas en fibra? ¿Cuántas calorías deben consumirse por debajo de las requeridas diariamente para perder peso? ¿Cuál es la mejor dieta para adelgazar? Éstas son preguntas a las que probablemente muchos profesionales de la salud se hayan enfrentado en la consulta y que, en ocasiones, les habrán hecho plantearse si realmente conocen la respuesta correcta.

 

Un factor que aumenta la confusión en este campo es la multiplicidad de voces que se consideran autorizadas para suministrar consejos y prescribir dietas: pocas personas se atreverían a ofrecer recomendaciones sobre cómo puede construirse un edificio; sin embargo, en nutrición ocurre todo lo contrario, pues todo el mundo cree saber de esta materia basándose en su propia experiencia al alimentarse.

Ante esta situación de confusión es necesario poseer una mirada crítica hacia la información existente y para ello hablaremos hoy sobre Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos.

Hablemos de evidencias y recomendaciones para hacer más practica la información que daremos el día de hoy:

Consumo de alimentos fuera de casa

Evidencia

El consumo de fast food de forma habitual (más de una vez a la semana) puede contribuir al incremento de la ingestión energética y a la ganancia de peso y obesidad.

Recomendaciones

Limitar el consumo habitual (frecuencia de más de una vez a la semana) de fast food puede evitar la ganancia de peso debida a este factor.

Tamaño de las raciones

Evidencia

El ofrecimiento de raciones de mayor tamaño condiciona un aumento en la ingesta energética de los individuos.

Recomendaciones

La utilización de raciones de menor tamaño utilizando esquemas como el plato del bien comer o el tamaño de la palma de la mano con parámetro de medición de porciones limita la ingesta energética.

Dieta mediterránea y control de peso

Evidencia

Pese a que existen resultados inconsistentes, los estudios apuntan hacia un posible papel de la dieta mediterránea (Diet Med) en la prevención del sobrepeso y la obesidad. Las evidencias disponibles sugieren que una mayor adherencia a la DietMed podría prevenir el aumento del perímetro abdominal.

Recomendación

Una mayor adherencia a la DietMed podría prevenir el sobrepeso y la obesidad y prevenir el aumento del perímetro abdominal.

Carbohidratos y peso corporal

Evidencia

Las dietas con mayor contenido de hidratos de carbono complejos (≥ 50% del aporte energético total, aproximadamente) se asocian con IMC más bajos en adultos sanos.

Recomendaciones

Las dietas para adultos sanos que pretenden prevenir la ganancia de peso deben contar con una presencia importante de hidratos de carbono complejos (≥ 50% del aporte energético total, aproximadamente).

Grasas y sobrepeso

Evidencia

La ingesta de grasa, tras ajustar por la ingesta energética, no está asociada con la ganancia de peso en adultos sanos.

Las investigaciones que estudian la relación entre la ingesta de ácidos grasos saturados en adultos sanos y el riesgo de obesidad observan resultados contradictorios.

La ingesta de ácidos grasos mono insaturados no se ha asociado a la ganancia de peso en adultos sanos.

La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados no se ha asociado a la ganancia de peso en adultos sanos.

Los limitados estudios epidemiológicos disponibles muestran una relación consistente acerca del papel de los ácidos grasos trans en la ganancia de peso y el incremento de la grasa abdominal.

Recomendaciones

Para prevenir la ganancia de peso en adultos sanos resulta de mayor importancia el control de la ingesta energética total que el de la ingesta de grasas totales.

Ingesta de fibra y control de peso

Evidencia

Una alta ingesta de fibra en el contexto de una dieta rica en alimentos de origen vegetal se asocia a un mejor control del peso corporal en adultos sanos.

Recomendaciones

Aumentar el consumo de fibra a partir de alimentos de origen vegetal puede evitar la ganancia de peso en adultos sanos.

Fruta y hortalizas

Evidencia

El consumo alto de fruta y hortalizas está asociado a un menor incremento de peso en adultos a largo plazo.

Recomendaciones

La prevención dietética del aumento de peso puede modularse mediante dietas que contengan un contenido adecuado de fruta y hortalizas.

Cereales integrales

Evidencia

Un consumo alto de cereales integrales está asociado a menores IMC.

Recomendaciones

Se recomienda que, para la prevención de la ganancia de peso, la dieta contenga una cantidad importante de cereales integrales.

Bebidas azucaradas

Evidencia

El consumo frecuente de bebidas azucaradas está asociado con IMC mayores.

Recomendaciones

Limitar la frecuencia de consumo de bebidas azucaradas puede conducir a una menor ganancia de peso con el tiempo.

Carne procesada

Evidencia

El elevado consumo de carne y procesados cárnicos podría incrementar la ganancia de peso y el perímetro abdominal.

Recomendaciones

Limitar el elevado consumo de carne y productos cárnicos puede evitar la ganancia de peso debida a este factor.

Dieta hipocalórica equilibrada.

Patrones de alimentación

Evidencia

Una reducción energética en la dieta de 500-1.000 kcal diarias puede producir una pérdida de peso de entre 0,5 y 1 kg/semana, equivalentes a un 8% de pérdida ponderal en un periodo promedio de 6 meses .

Existen varias medidas, como la disminución del tamaño de la ración consumida o la densidad energética de la dieta, que pueden facilitar el cumplimiento de una dieta hipocalórica y la pérdida ponderal en el paciente con obesidad.

Recomendaciones

Es suficiente un déficit energético de entre 500 y 1.000 kcal diarias sobre las necesidades energéticas del paciente obeso adulto para producir una pérdida de peso del 8% en los primeros

6 meses de tratamiento.

La disminución del tamaño de las raciones consumidas y/o de la densidad energética de la dieta son medidas estratégicas efectivas para disminuir peso en pacientes obesos a través del tratamiento dietético.

Dietas que modifican grasas vs hidratos de carbono

Evidencia

En comparación con una dieta baja en grasas (DBG), una dieta baja en hidratos de carbono (DBHC) consigue una mayor pérdida de peso a corto plazo (6 meses).

A largo plazo (1 año o más) una DBHC comporta una pérdida de peso similar a la que se alcanza con una DBG .

A largo plazo (1 año o más) una DBHC produce un mayor aumento de lipoproteínas de alta densidad (HDL) y mayor disminución de triglicéridos que una dieta baja en grasas saturada.

A largo plazo (1 año o más) una dieta baja en grasas saturadas produce una mayor disminución de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) que una DBHC.

Las dietas bajas en hidratos de carbono ocasionan más efectos adversos que las DBG.

La mortalidad a muy largo plazo de las dietas bajas en hidratos de carbono puede estar incrementada si las grasas son de origen animal.

Recomendaciones

Para potenciar el efecto de la dieta en la pérdida de peso no es útil disminuir la proporción de hidratos de carbono e incrementar la de grasas.

Para el control del colesterol LDL del paciente con obesidad es eficaz la realización de una dieta baja en grasa, mientras que los niveles de colesterol HDL y triglicéridos se controlan mejor realizando una DBHC.

Las dietas bajas en hidratos de carbono no deben contener un elevado porcentaje de grasas de origen animal.

Dietas hiperproteicas

Evidencia

La dieta hiperproteica puede inducir a corto plazo (menos de 6 meses) mayor pérdida de peso que una dieta convencional rica en hidratos de carbono.

La dieta hiperproteica no induce a largo plazo (más de 12 meses) una mayor pérdida de peso que una dieta convencional rica en hidratos de carbono.

No hay datos suficientes en el momento actual que nos permitan establecer la eficacia de las dietas hiperproteicas en el manteamiento del peso perdido tras una fase inicial de pérdida de peso con otro tipo de dieta.

Las dietas hiperproteicas pueden incrementar a muy largo plazo el riesgo de mortalidad total y cardiovascular, fundamentalmente cuando la proteína es de origen animal.

Recomendaciones

En el tratamiento de la obesidad no se recomienda inducir cambios en la proporción de proteínas de la dieta.

Si se prescribe una dieta hiperproteica se debe limitar el aporte de proteína de origen animal para prevenir un mayor riesgo de mortalidad a muy largo plazo.

CONDICIONES QUE DEBERÍA CUMPLIR EL TRATAMIENTO DIETÉTICO DE LA OBESIDAD

•Tiene que disminuir la grasa corporal preservando al máximo la masa magra.

•Ha de ser realizable por un espacio de tiempo prolongado

•Debe ser eficaz a largo plazo, esto es, ha de mantener el peso perdido

•Ha de prevenir futuras ganancias de peso

•Tiene que conllevar una función de educación alimentaria que destierre errores y hábitos de alimentación inadecuados

•Debe disminuir los factores de riesgo cardiovascular asociados a la obesidad (hipertensión arterial, dislipidemia, prediabetes o diabetes mellitus)

•Ha de mejorar otras comorbilidades vinculadas al exceso de peso (apnea del sueño, artrosis, riesgo neoplásico, etc.)

•Ha de inducir una mejoría psicosomática, con recuperación de la autoestima

•Tiene que aumentar la capacidad funcional y la calidad de vida

Visto 318 veces Modificado por última vez en Lunes, 18 Julio 2016 16:12